“LOS DOCENTES FORMADOS Y CUALIFICADOS SON ESENCIALES PARA EL DERECHO A LA EDUCACIÓN”

Como todos los años desde 1994, los docentes tenemos un día especial marcado en nuestro calendario: el Día Mundial de los Docentes. Este año se cumplirá el 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), en la que se reconoce que la educación es un derecho fundamental clave y se consagra el derecho a la educación gratuita y obligatoria, mediante un acceso inclusivo y equitativo para todos los niños.

El lema de este año, “El derecho a la educación implica el derecho a docentes cualificados”, se eligió para recordar a la comunidad mundial que el derecho a docentes preparados y cualificados es una condición indispensable para realizar el derecho a la educación. En nuestros días la escasez de docentes sigue siendo un desafío a escala mundial. El número de niños y jóvenes sin escolarizar en el planeta se estima en 264 millones. Si se quieren alcanzar los objetivos de la Educación 2030 relativos a la educación primaria y secundaria universal, el mundo debe contratar a casi 69 millones de docentes nuevos. Ese “déficit de docentes” es más pronunciado entre las poblaciones vulnerables, como las niñas, los niños con discapacidad, los niños refugiados y migrantes o los niños necesitados que viven en zonas rurales o alejadas.

Por ello, desde UGT creemos necesario además de la creación de nuevos puestos de trabajo en la enseñanza, su estabilización. En este sentido, se han firmado dos Acuerdos estatales en los años 2017 y 2018 de gran importancia, con el objeto de dar cumplimiento a las instrucciones de la Directiva Europea, esto es, no rebasar el 8% de personal interino. Estas ofertas de empleo conjugarán las extraordinarias de estabilización y las de tasa de reposición, suponiendo en Andalucía unas 12.603 plazas tan sólo de estabilización, lo que es un gran avance después de llegar a tasas de casi cerca de un 23% de interinidad en los años de crisis económica.

De esta manera, también es necesario -al hilo del lema de este año- más formación y una mejor cualificación. En muchísimas ocasiones, no encontramos la formación adecuada para afrontar los retos a los que debemos enfrentarnos en nuestro día a día, y nos reinventamos constantemente con nuestros propios recursos para poder dar respuestas al sistema educativo cambiante al que pertenecemos.

Desde UGT, siempre hemos abanderado la creación del Estatuto Docente, pero no a cualquier precio. Un Estatuto que sea capaz de motivar e ilusionar a los docentes, en el que se recojan medidas que dignifiquen la profesión y permitan una promoción profesional real.

Para nosotros, el Estatuto Docente, debe girar en torno a tres ideas fundamentales:

  1. Ingreso en la función pública, con una revisión de la formación inicial y continua y con una revalorización de los periodos dedicados a la práctica docente.
  2. Promoción profesional por dos tipos de vías. La promoción vertical basada en el concurso de méritos, permitiendo la movilidad entre los distintos cuerpos docentes, siempre que se posea los requisitos de titulación adecuada y la experiencia. La horizontal, organizada en tramos o grados. Esta promoción ha de reconocer, económica y profesionalmente, la labor docente, sin necesidad de cambiar de nivel educativo y ha de estar basada en la acreditación de trabajos relacionados con el proyecto educativo del centro. Esto daría la posibilidad de acortar el número de años necesarios para que los docentes pudieran culminar su promoción profesional.
  3. Jubilación anticipada voluntaria e indefinida, independiente del Régimen al que se pertenezca.Las especiales circunstancias de la labor docente, la formación continua, los constantes cambios y las nuevas exigencias que nos plantea el sistema y la sociedad, hacen imprescindible el acceso a una jubilación temprana para dejar paso al rejuvenecimiento de las plantillas y a la creación de empleo.

Llevamos más de 30 años reivindicando un Estatuto para la Función Pública Docente que ha ido quedando en el olvido, Gobierno tras Gobierno, de manera similar al Pacto Educativo. Nos sorprende como uno de los pilares básicos del Estado del Bienestar es olvidado, año tras año, y como nosotros, docentes camaleónicos, debemos adaptarnos a cualquier medio sin los instrumentos ni los recursos necesarios. Desde UGT creemos firmemente necesaria una financiación suficiente y un reparto equitativo de los recursos, por ello exigimos que el 7% del PIB debe ir destinado a educación, sin una inversión real no podemos hablar de una educación de calidad.

Por otro lado, nos alarma ver como en estos últimos años se ha ido incrementando el alumnado con necesidades educativas especiales, y como no podemos dar una respuesta real a estas necesidades, ya que no disponemos de los recursos adecuados para atenderlos, por ello, desde UGT estamos exigiendo más profesionales para atender estas necesidades básicas y de primer orden, junto con más apoyos y refuerzos educativos.

Finalmente, desde UGT hemos visto como, ley tras ley educativa, la escuela ha ido volviéndose cada vez más burocrática; en consecuencia cada vez tenemos menos tiempo para la preparación de clases, para adaptar las programaciones didácticas al contexto, para la atención a la diversidad y al proceso de aprendizaje del alumnado para hacer una evaluación continua real, o para la creación y desarrollo de nuevos proyectos…cargas que no sabemos de forma clara y definida si en realidad tienen una utilidad que repercuta directamente en la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje.  Por ello, reclamamos más horas para la docencia y la investigación que son totalmente necesarias, así como una formación pedagógica y de calidad en horario lectivo, ya que “los docentes formados y cualificados son esenciales para el derecho a la educación”.

Aurora Ramírez Martínez Secretaria del Sector de Enseñanza FeSP-UGT Córdoba

 

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